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martes, 12 de noviembre de 2019

Problemática sin solución


Algunos comentarios, a propósito…

1.- No existe elemento alguno que permita determinar de cual lado vino la violencia. Izquierda o derecha, nada se puede aventurar.

2.- Los ataques al metro fueron planificados, coordinados, se reclutó hechores y se contó con un gran poyo logístico. ¿Cuáles grupos en Chile, tienen la fuerza y los recursos económicos para llevar a cabo un plan de esta envergadura?

3.- Una nueva constitución demorará al menos, dos años. Mientras, esta idea sirve a algunos sectores para motivar muevas movilizaciones y a otros. Para evitar la discusión de problemas urgentes.

4.- Son tantas y tan variadas las demandas sectoriales, que nadie tiene claro como lograr la paz social. Hasta el momento, sólo se han dado palos de ciego.

5.- Una acusación constitucional contra Piñera o pedir la destitución de 11 diputados del Frente Amplio y el PC, no ayuda a calmar los ánimos.

6.- Piñera tiene una inaudita capacidad de apagar el fuego con bencina.

7.- Los partidos políticos han ido superados por estas movilizaciones. O adaptan sus organizaciones a las innovaciones tecnológicas o quedarán obsoletos. Renovarse o morir.

8.- Si alguien tiene una bola de cristal que le permita ver el futuro o alguien tiene su imaginación muy desbordante, que nos indique como salir de este atolladero.

viernes, 22 de junio de 2018

Caminos de la Democracia Cristiana


Asume  como presidente de la Democracia Cristiana, Fuad Chaín. Elegido en votación directa, durante el mes de mayo, donde votaron más de 14 mil militantes. Cifra inédita por la convocatoria, en las elecciones de presidentes de partido, en nuestro país.

Fuad Chaín fue diputado hasta el período anterior. Perdió, por estrecho margen la senaturía en la Novena Región. De posiciones cercanas a quienes se reconocieron como los “colorines”, se echa encima la tarea de presidir un partido que, según algunos analistas, especialmente de derecha, estaría en crisis terminal. Sobre todo, después de la renuncia de Mariana Aylwin, Soledad Alvear y Gutenberg Martínez.

Crisis desmentida no sólo por la cantidad de militantes que votaron, sino, además, porque la DC, según la elección de diputados de diciembre último, fue el partido de oposición al actual gobierno, que mayor respaldo popular obtuvo, expresado en votos. Y quedó como el tercer partido, a nivel nacional. Sólo superado por la UDI y RN.

Aún así, la tarea por delante no se avizora fácil, ni despejada. Son varios los planos que esperan por una dirección clara y sostenida. Tanto dentro del partido como en su relación con el gobierno de derecha y con el resto de los partidos políticos, especialmente, los de oposición.

Internamente, recuperar la armonía interna, paradojalmente dañada por la candidatura de Carolina Goic, aunar posiciones y tratar de enfilar ese esfuerzo en una dirección, en la cual todos se sumen, logrando superar diferencias, limar asperezas y buscar aquellos consensos que tan populares fueron en la DC.

Frente al gobierno, la estrategia no está clara. No se ha decidido cual tipo de oposición tomará el partido. Desde cerrada y obstruccionista, hasta colaboracionista, un continuo muy amplio. El gobierno ha criticado sin piedad a la administración anterior, de la cual formó parte la Democracia Cristiana. Está por verse si el partido aceptará dichas críticas o tomará medidas en contra de esto. También está por verse si la Democracia Cristiana dejará pasar aquellos proyectos de ley con marcados tintes neoliberales, tan propios de la derecha autóctona.

Algo común  con los partidos de oposición, especialmente los que estuvieron en el gobierno de Michelle Bachelet: ninguno ha hecho una autocrítica por la causa que impulsó el triunfo del actual presidente. Esto conlleva a que no hay, aún, objetivos comunes entre la oposición. Tampoco se sabe si los habrá. Para la DC, un camino puede traducirse en un gran pacto que abarque todos los partidos que no están en el gobierno. O puede ser, también, que se llegue a un acuerdo sólo entre quienes conformaron la Concertación, O sea, DC, PS, PPD, PR. O, por último, insista en un camino propio, con su propia soledad.

Veremos cómo se va escribiendo la historia. Y como se va desenvolviendo la DC, con su nuevo presidente. La tarea no es fácil, los caminos no están pavimentados e, incluso, algunos van cuesta arriba…

martes, 14 de noviembre de 2017

Las alternativas de Carolina

Tres posibles alternativas de Carolina Goic, para los resultados de la primera vuelta.

La primera, Carolina obtiene el tercer lugar, con el mismo 12%, que la DC obtuvo en la elección de concejales de octubre del año pasado.

Este resultado, tendría algunas ventajas:

-          La DC seguiría siendo el partido con mayor respaldo popular de la centroizquierda.

-          Imaginemos, total no cuesta nada, que este porcentaje, le permite mantener su presencia parlamentaria.

-          Este electorado sería una cantidad suficiente y necesaria para que las candidaturas que van a la segunda vuelta, se desvivan y realicen grandes ofertas, para contar con estos votos. La DC tendría así, una vez más, la manija y dar vuelta la historia para el lado que desee o que la coyuntura aconseje.

-          Podríamos reírnos de las encuestas que vaticinaron para el partido y su candidata, un resultado apocalíptico


Una segunda alternativa, sería ver a Carolina, disputando el cuarto, quinto o sexto lugar, voto a voto con la Beatriz, Kast o el MEO.

Sería una situación muy difícil de definir, ver que la Senadora, que pertenece a un partido que tiene la historia, tradición y raigambre de la DC, deba pelear su lugar final en la elección, voto a voto con MEO que ¿tiene? historia, tradición y raigambre.

Lo mismo deberíamos plantear, en la lucha contra Beatriz, considerando que los partidos del Frente Amplio, ninguno superó el 1 o 2%, a nivel nacional, en la elección de concejales. Esperemos entonces que, aquí, el todo no sea más que la suma de las partes.

Como también esperemos que, con un bajo porcentaje en la presidencial, exista un voto cruzado, lo suficientemente alto, que evite una debacle en la representatividad parlamentaria de la Democracia Cristiana, en la primera elección que existe el voto proporcional.

Con un resultado de esta envergadura, puede darse el caso que el porcentaje de votos falangista, no sea necesario para lograr el 50%, a ninguno de los dos candidatos que compiten en segunda vuelta. Y que, en la lucha de los apoyos para la segunda vuelta, la DC no sea considerada.

A fin de cuentas, entonces, con un bajo porcentaje en la presidencial y con una debacle parlamentaria, la única posibilidad que podría dar una luz de esperanza a la sobrevivencia como partido, es que, con una pequeña representación, pueda darle al candidato que gane, una permanente mayoría en el Congreso, tal como ocurre en los gobiernos del Reino Unido o Alemania, con los partidos más pequeños. Claro que aquí, habría que preguntarse, si da lo mismo, para estos efectos, que el ganador sea de derecha o izquierda.



Por último, la tercera alternativa, si Carolina quedara en el séptimo u octavo lugar, podríamos contarles a nuestros nietos o bisnietos, que, alguna vez, existió un partido que fue el más grande, durante la segunda mitad del siglo XX, que tres de sus militantes fueron presidentes de Chile, que formó parte del triunfo en el plebiscito del 88 y que, en definitiva, realizó muchas y muy significativas obras para el progreso de Chile. Otro cuento sería determinar si nuestros nietos o bisnietos, nos creen la historia…

sábado, 22 de abril de 2017

Disyuntiva DC

Complicado momento está viviendo la Democracia Cristiana. Por un lado, tiene pendiente la definición interna, de ir a primarias o llegar a la primera vuelta. Y mientras, esta decisión continúa pendiente, por otro lado, el resto de los partidos que conforman la NM, le señalan que, ir a primera vuelta, implica no formar lista parlamentaria conjunta.

La decisión sobre la primaria o la primera vuelta, la DC la tomará el próximo sábado, en una Junta Nacional, citada para el efecto. Esta Junta se citó, dado que, en la anterior que proclamó a Carolina Goic candidata a Presidente, se estimó necesario, esperar que se desencadenaran algunos hechos políticos que, en ese momento, estaban aún en el aire
.
Uno de ellos, sin duda el más importante, era la decisión del PS sobre la disyuntiva entre Guillier y Lagos. Haber bajado al ex presidente como candidato socialista, cambió la perspectiva de la primaria de los partidos de gobierno. Dado que, ahora, el quedar sólo Guillier y Goic como candidatos, 4 delos 5 partidos apoyan al primero. Luego, cobra fuerza en la DC que, en esos términos, no aceptan una primaria, porque se transformaría en una “todos contra la DC” y prefieren ir a primera vuelta.

Aquí es donde aparece la solitaria lista parlamentaria de la Falange y el fantasma de la cifra repartidora. Cifra repartidora que se estrena en estas parlamentarias, pero que no tiene a nadie tranquilo, porque no hay historia al respecto. Pueden tejerse especulaciones, pero nadie tiene seguro nada. Sin embargo, el sentido común pareciera indicar que un partido sólo y con baja votación, no podría tener una fuerte representación parlamentaria.

Por eso, aumentan las amenazas de los dirigentes de los partidos de la NM, cuando abogan a voz en cuello, que llegar a la primera vuelta, no permite conversar sobre listas parlamentarias conjuntas. Tras estos avisos, estos dirigentes tienen claro lo que implica perder a la DC como aliada y, de una manera u otra, tratan que esta recapacite y vuelve mansa y con la cola entre las piernas, a la coalición de gobierno, apoyando al candidato que los otros partidos ya han proclamado.

Pero, también, desde otros lados, han surgido voces que aclaran que la DC debe llegar a primera vuelta y, anuncian con voz tan entera, que parecieran tener absoluta certeza, cuando indican que los simpatizantes y militantes democristianos, no votarán por Guilliier, sino por Piñera.

Claro que evitan decir sobre cuales supuestos o datos que sólo ellos conocen, se basan como para afirmar, tan gratuitamente, cuál será la intención de votos de todos los democratacristianos. Salvo conocer uno o dos casos que alguna vez apoyaron al partido y hoy se fueron.

O sea, este aviso sobre a quien se terminará apoyando, es solo una inducción basada en conversaciones u opiniones dichas al pasar. Pero la política no puede basarse en inducciones, aún cuando se desee que el partido en que se milita, llegue a primera vuelta.


Como muchas veces en su historia la Democracia Cristiana, se ve enfrentada a decisiones internas que una vez tomadas, removerán toda la estantería falangista, tendrán una fuerte repercusión nacional y no quedarán todos contentos.

martes, 7 de marzo de 2017

DC a primera vuelta

¿Cuáles serían los escenarios, si la Democracia Cristiana, designa a Carolina Goic su candidata a la presidencia y deciden, además, ir directamente a primera vuelta?

Claramente, las mayores repercusiones no serían dentro del partido, sino que afectaría a sus compañeros de ruta.

La primaria a realizar la NM, el 2 de julio, debería tener, entonces, como candidatos a Guillier, Lagos e Insulza. Según todas las encuestas, en este escenario debería ganar Guillier y constituirse en el candidato de la Nueva Mayoría o, a esa altura, lo que fuera quedando de ella.

Y así, la presidencial de noviembre, como resultado de las decisiones tomadas por los partidos de Gobierno. debería tener como candidato al citado Guillier y a Carolina Goic.

Si suponemos que la derecha insistirá con Piñera, la disputa entre los dos candidatos emanados de la NM, debería ser por obtener el segundo lugar.

Hasta hoy, según las ya citadas encuestas, el candidato del Partido Radical, apoyados por el PS, PPD, PR y PC, debería tener más votos que los obtenidos por la senadora, cuya fuente de sufragios está dado por la maquinaria electoral DC más todo el electorado que, después de varias elecciones presidenciales previas, tendría un candidato que represente claramente, el centro político.

Sin embargo, este cálculo deja afuera tres variables. La primera de ellas es el daño que el Frente Amplio, más otras candidaturas independientes de izquierda, puedan hacerle a Guillier. La segunda es cuánta base del PC elegirá votar por algún candidato más a la izquierda de la NM.

La tercera es el monto de votación que Goic le arrebatará a Guillier, cuando irrumpa como candidata. Sin duda que el nivel de intención de votos que presenta Guillier en las encuestas, debe incluir más de un voto DC y que se iría tras Carolina Goic.

Los meses que faltan, entonces, para la presidencial, deberían ir agudizando las variables ya descritas. Pero, claramente, el resultado no cae dentro de lo predecible.


Otro escenario, es que todos los partidos de Gobierno, decidan llevar a sus candidatos a la primera vuelta. O sea, no habría primaria.

Aquí, tal vez, el más perjudicado sería Guillier, dado que el partido Radical, que lo apoya y lo considera uno de los suyos, no presenta una estructura partidaria que pudiera sostener el peso de una campaña presidencial.

Además, abriéndose alternativas dentro de la NM, parte de la aceptación que hoy presenta el senador, se diseminaría ente los candidatos que presenten el PS y el PPD.

En este escenario, con la NM dispersa en varios candidatos, las opciones de obtener el paso a la segunda vuelta, se amplían para la Democracia Cristiana. De hecho, este partido es el más numeroso y de mayor representación parlamentaria y territorial dentro de la coalición gobernante. Así, imponerse como segundo en la presidencial, sería tan sólo una consecuencia de la decisión de competir todos contra todos, dentro de los partidos de gobierno.

El peligro a este argumento, podría venir del Frente Amplio que, siguiendo el ejemplo de Valparaíso, logren aunar todas las candidaturas de la izquierda que está más allá que la NM, en una primaria que decida un solo candidato a presidente.

Podría darse el caso, que, ya lo vimos en la elección de alcaldes, el conglomerado reunido en torno a este único candidato, logre movilizar votos, en especial jóvenes, que no han venido sufragando en las elecciones anteriores, que alcancen niveles de preferencias en las urnas, que hoy no tenemos como prever, pero que podrían cambiar, drásticamente, el escenario político en Chile.

Este escenario, claramente, presenta más alternativas de resultados, todos posibles, dada la dispersión de votos de los partidos de gobierno. Al ir por separado, permiten que la pelea por el segundo lugar, si es que la derecha logra los votos para salir primera, sea a un nivel de votación menor que si la NM se presenta unida.

La Junta Nacional de la DC es este sábado 11. No falta mucho tiempo para tener claridad por cual escenario seguirá la historia…

miércoles, 22 de febrero de 2017

Carolina Goic candidata

La irrupción de Carolina Goic, como candidata a la presidencia de la República, dejó listo el naipe de candidatos de la Nueva Mayoría. Falta, eso sí, la decisión final de la DC, de presentarse a la primaria, cosa que ella ha afirmado, o llegará con su candidatura a la primera vuelta, como otros democratacristianos han afirmado.

Suponiendo que, entonces, todos los candidatos se presentaran para la primaria, es dable pensar que la primera opción de ganarla, es la de Guillier y el Partido Radical, dado lo que indican todas las encuestas. Con la aparición de la senadora Goic, el cuadro sufre algunas turbulencias.

Goic es la única candidata, en un momento en que el tema de la presencia femenina en la política, ha desarrollado expectativas que nunca antes existieron, tales como las cuotas que deben cumplir, con la presencia femenina, en las listas de candidatos a parlamentarios.

Además, es una senadora joven, de buena presencia, que no lo ha hecho nada mal como presidente de la DC, que se dio a conocer de una manera brillante, con el discurso que leyó en el funeral de Patricio Aylwin y, aparentemente, no tiene ninguna herida con respecto a financiamientos ilegales en campañas anteriores, ni se ha visto envuelta en escándalos previos.

Por último, y no menor, tiene detrás el apoyo irrestricto de toda la militancia de la Democracia Cristiana. El partido encontró una candidata que le llena el gusto y por la cual, está dispuesto a enfrentar la campaña que se venga encima. La maquinaria electoral de la DC empieza a movilizarse, veterana de una y mil elecciones, algunas memorables como la de Frei Montalva, en 1964, y la del NO, en 1988.

No es un tema menor sopesar cuánto puede encumbrar en las encuestas, una candidata del centro político, apoyada por toda la fuerza electoral de los militantes DC, de la base territorial y sindical, de la presencia de concejales, diputados, senadores, aún cuando, pareciera que es una carrera contra el tiempo. Mal que mal, el partido es el más numeroso de la NM, en fuerza electoral y representación parlamentaria y Carolina Goic ha logrado entorno a su persona, un consenso que Claudio Orrego no logró cuando enfrentó en la interna a Ximena Rincón y a Michelle Bachelet, en la primaria.

Las alternativas que se presentan, frente a la primaria, entonces, es un continuo que tiene un extremo, en Guillier manteniendo las expectativas de las encuestas y arrasando en la interna de la NM. El otro extremo está dado por el impulso que la maquinaria electoral de la DC pueda darle a Carolina Goic en el poco tiempo que queda, y trastocar todo aquello que, las mediciones de la opinión pública, han indicado.


Una carrera prácticamente corrida para Alejandro Guillier,que con la aparición de Carolina Goic, adquiere una cuota de incertidumbre, aún pequeña,  no habiendo, aún, como medir de cuánto será su impacto final.

martes, 24 de enero de 2017

Caminos de la DC

La alta votación que obtuvo Carolina Goic, en la elección de presidente de la DC, 65% de los votos, la deja posicionada como la carta de su partido a la presidencia de la República. Situación que antes de la elección interna, ni siquiera se preveía.

Es más, se daba la paradoja que, el partido más importante en representación parlamentaria y electoral de la NM, no tenía una alternativa, a la cual echar mano, para jugarse dentro de la elección de candidato a presidente del próximo período.


La Primaria

Una posición dentro del partido, sostiene que, lo correcto, considerando el pacto de centro-izquierda que la DC ha mantenido durante todos los años de vuelta a la democracia, es que esta candidatura participe en las primarias internas de la Nueva Mayoría y que sea esta primaria la que arroje, en definitiva, el candidato que la coalición llevará a la elección de noviembre de este año.

Aquí, se están jugando todas las fichas a este proceso electoral. Recordemos que es vinculante, o sea, si se participa, debe, obligatoriamente, respetarse el resultado. Si la DC pierde, deberá apoyar a la cuarta candidatura de centro-izquierda sin llevar candidato propio, desde que terminó su período Frei Ruiz-Tagle. O sea, la DC podría completar 20 años apoyando a gobiernos en los que ha formado parte, pero el presidente es de otro partido.


La primera vuelta

Otra posición, dice que la DC debería sostener esta candidatura, hasta la primera vuelta. Y posteriormente, debería entablar conversaciones con la candidatura de la izquierda, para enfrentar la segunda.

Decía Gutenberg Martínez, el domingo pasado, en El Mercurio, que la idea de llegar a la primera vuelta es que posteriormente, el partido pueda dialogar con la izquierda, así como Angela Merkel lo hizo con los socialdemócratas, en Alemania, para formar gobierno.

Es todo un planteamiento, siguiendo otras aguas. Pero el escenario, no necesariamente, puede repetirse en iguales condiciones. Angela Merkel negoció habiendo ganado la primera vuelta. Aquí, pareciera existir consenso que, aun cuando la DC es el partido más numeroso de la NM, sus votos por sí solos, no le alcanzarían para llegar segunda.

O sea, debería negociar con fuerzas de la izquierda que presentarían una posición más fuerte, al tener la opción de ir a una segunda vuelta. Cuesta visualizar, a esa altura, además, hasta dónde los planteamientos de la DC pudieran llegar a hacer mella en un programa de gobierno que habrá sostenido toda una campaña presidencial y enfrenta una segunda vuelta, a cambio de sus votos. Casi, se estaría repitiendo la situación del Pacto de Garantías Constitucionales del 70.

Todos estos análisis, en caso de llevar candidato a la primera vuelta, tienen sentido, sólo en el caso que haya segunda vuelta. No podemos desconocer cuan azarosa puede resultar una elección presidencial, con los niveles de abstención que se han venido presentando.


La Parlamentaria

Hasta hoy, los partidos de la NM, están estudiando la forma de enfrentar las parlamentarias de fines de este año. Son las primeras que se realizarán con nuevos distritos y cifra repartidora. Indudablemente, que su resultado final, presenta mucho de azaroso. La cifra repartidora, le otorga a estos eventos eleccionarios una cuota de incertidumbre mayor, que la entregada por un sistema binominal. 

Todos asumían enfrentar el proceso electoral, desde el punto de vista de la coalición gobernante. Pero, ni bien, en la DC se empezó a hablar de primera vuelta, los presidentes de los otros partidos de gobierno, fueron unánimes: si van a primera vuelta, no pueden compartir listas de la NM.

Más claramente, si la DC insiste en llevar candidato a la primera vuelta, debe enfrentar, además, la parlamentaria con lista propia. Sin duda, que los resultados tendrían más probabilidades de ser desastrosos que halagüeños.

Este riesgo no se correría si la DC se presenta a la primaria y después enfrenta la campaña parlamentaria, con el candidato que gane esta elección.



La junta del sábado 18, tendrá mucho paño que cortar. Tarea ímproba para un partido que se le moteja por indeciso en sus definiciones. Buena oportunidad para que sus militantes muestren la unidad DC más allá de sus diferencias…

martes, 25 de octubre de 2016

¿Cuál triunfo?¿Cuál derrota?

El Mercurio menciona un nuevo análisis de interpretación de las elecciones de alcaldes, al señalar que Chile Vamos, gobernará más habitantes que el oficialismo. Un nuevo sistema, pensando en demostrar que la Derecha fue amplia ganadora del proceso eleccionario.

Si, a esto añadimos la celebración, con Piñera incluido, primero en el comando de Matthei y, posteriormente, en el de Felipe Alessandri, en horario Prime, por supuesto, sin duda pareciera que Chile Vamos, ganó en toda la línea y que fue un desastre para la centroizquierda.

Al momento de analizar los resultados de esta elección, debemos dejar de lado, al ambiente triunfador que mostró la derecha, con los triunfos en Providencia y Santiago. Comunas importantes o emblemáticos, sin duda, dentro de todo el contexto, pero ¿bastan para sentirse vencedor? ¿O son sólo escaramuzas dentro de la batalla electoral de todo el país?

Porque, si comparamos votos, a nivel nacional, en la elección de alcaldes, tenemos:


Chile Vamos:      
1.827.815
38.45%
Nueva Mayoría:
   1.761.062
           37,05%


La diferencia es de 1,4%, menor que cualquier error muestral. Claramente, nadie puede sentirse vencedor o con el triunfo en el bolsillo, con una abstención del 66% y pensando en las presidenciales de diciembre de 2017, con esta diferencia.

Sobre todo, comparando, de la misma forma, los resultados de la elección de concejales, a nivel nacional:


Chile Vamos:       
1.794.792
           39,48%
Nueva Mayoría:  
2.140.733
            47,10%


Y aquí la diferencia es de 7.62%, por lo menos, mayor que un error muestral, a favor de la Nueva Mayoría, lo cual le asegura el triunfo a cualquier candidato de la centroizquierda.

No podemos dejar de preguntarnos, entonces, cuando Piñera hablaba para la tele, en el comando de Matthei o de Alessandri, ¿en cuál de los dos resultados se basaba para sentirse tan victorioso?  Claramente, la actitud de triunfo, parece ser más un recurso de marketing, que la certeza de haber ganado inobjetablemente, esta elección.

Más aún, si consideramos que cuando Hernán Larraín hablaba, no dijo ni una palabra de la pérdida de la alcaldía de Valparaíso, en manos de un desconocido candidato de 31 años, ni tampoco que la fuerza del clan Rysselberghe, no pudo recuperar la alcaldía de Concepción que se mantuvo en manos del candidato DC. Y a mayor abundamiento, en Recoleta, Jadue, comunista, perverso, ateo y materialista, le ganó en lucha directa al candidato UDI, fiel representante de la cultura cristiano occidental, con más del 50% de los votos.

Ni Renovación tampoco comentó la caída de Luis Plaza en Cerro Navia, donde se postulaba para su tercer período.

Pero esto no permite que la Nueva Mayoría pueda sacar cuentas más alegres o siquiera respirar más aliviada.

La pérdida de Santiago y Providencia son hitos que deben hacer reflexionar respecto a las causas que motivaron estos resultados. Las reflexiones deben ser a nivel de NM y a nivel interno de cada partido involucrado a través de los candidatos. Desconozco las internas en Santiago y Providencia, pero está claro que faltó más apoyo, más sonrisas, más campaña y menos abstención. Fueron candidaturas que no lograron sumar más votos, más electores. El análisis da para mucho más que para estas líneas.

Un párrafo aparte, para la DC y la pérdida de las alcaldías de Maipú, La Reina y Macul. Los tres alcaldes derrotados son DC. En Maipú, incluso, se produjo una pelea que abarcó sólo a democratacristianos. El alcalde en ejercicio, decidió descolgarse porque el partido no quiso postularlo, dado que estaba formalizado en una causa judicial y el partido llevó otro candidato. El resultado fue que ganó Kathy Barriga, de Chile Vamos, nuera de Lavín, con el 36% de los votos.

En La Reina y Macul no se hicieron primarias. En La Reina, los descolgados sumaron 6 mil votos y Donckaster se perdió sólo por 600. En Macul, Puyol perdió después de 20 años de alcalde, en manos de otro descolgado que ni siquiera él tiene claro si apoya a la NM o al Chile Vamos.

Duro golpe para la DC (¿dónde hicieron mal las cosas?), que aún sigue siendo el partido mayoritario de la NM, aunque el tercero en votos a nivel nacional, después de RN y la UDI.

La dispersión y la abstención fueron protagonistas en el resultado final de la NM. Los resultados de la NM, fueron los siguientes:

Concejales
2.140.733
Alcaldes
1.761.062

La NM recibió 379.671 votos más para Concejales que para Alcaldes. O sea, en el camino de Concejal a Alcalde, se dispersaron el 17,7% de los votos para Concejales. El 2012, esta dispersión fue de 9,4%.

Aquí están los votos de Vittori en Maipú, el hijo del “Choro” Soria en Iquique, Sharp en Valparaíso, Morgado en Macul y varios más cuyos electores, sin duda que, para concejal, votaron por candidatos de la Nueva Mayoría.

Con esta dispersión, si la elección hubiera sido la primera vuelta de una elección presidencial ganada por la NM, al candidato le faltaría tiempo para negociar con todos los movimientos, supuestamente más a la izquierda, y conseguir su apoyo en la segunda vuelta.

Y la abstención, para alcaldes, la NM tuvo una menor votación de 624 mil votos, en relación a los obtenidos en la elección de 2012 y 492 mil, en la elección de concejales.

Lo curioso del caso es que estos votos no emigraron para otras coaliciones, partidos o movimientos, sino que se quedaron en sus casas. La NM no fue capaz de motivarlos a concurrir a las urnas. No fue capaz de demostrar a quien favorece directamente, la abstención. Por el contrario, es dable pensar que, si la elección hubiera sido dos semanas después, estas cifras hubieran aumentado.

¿Qué hacer para adelante? Claramente, no más de lo mismo. Aunque la NM aún supere a la derecha voto a voto.

Una severa autocrítica que abarque a los partidos y al Gobierno. Tan profunda, que permita partir casi de cero, reencantando a los electores como una manera de rebajar la abstención.

Generar dentro de la NM, un movimiento que tenga la mística de la Patria Joven, el entusiasmo de la campaña del NO y un candidato que culmine su campaña en el Parque O´Higgins, con un discurso que termine diciendo “Uds. son la patria, gracias a Dios…”

Soñar no cuesta nada… Son sólo escaramuzas de una batalla electoral, cuya guerra finaliza en la presidencial del próximo año…


Estamos en el mismo punto que Julio César, antes de cruzar el Rubicón, o sea, la suerte aún no está echada…

sábado, 3 de septiembre de 2016

DC y PC



“Naturalmente, no es normal que democratacristianos y comunistas trabajen juntos” expresó, según El Mercurio, Volker Boufier, dirigente de la CDU (Democracia Cristiana alemana) en su visita a Chile.

Hemos escuchado, infinidad de veces, a políticos de derecha decir algo parecido. Para ellos, que la DC chilena no coincida, en posición política con sus camaradas alemanes, demuestra que está equivocada en sus planteamientos. O sea, que es un partido que debería estar en la derecha de la política chilena.

Naturalmente, aliado con RN y la UDI. Creando así, un frente que defienda la cultura cristiano occidental. Y no verla junta a partidos de izquierda, sobretodo de inspiración marxista, como el Partido Comunista o el Socialista.

El dirigente alemán, señaló, también, que el caso de Chile era un caso especial, respetando la singularidad de nuestro país y de los partidos involucrados.

Más aún, al señalar que “no es normal”, se refiere que esta situación no es la más vista, o sea, no es la norma. Pero “norma” en estadística, se refiere al suceso que más se repite en una muestra. Y el hecho que este suceso, el trabajo conjunto, no se repite en otras partes, lo hace anormal, pero no le resta, en absoluto, validez a lo que ocurre en nuestro país.

La derecha querría quitarle esta validez y tener a la DC a su lado. Pero esto es parte de la visión que tiene de ver el mundo en blanco y negro, divididos entre buenos y malos, amigos o enemigos. No pueden entender así, que la DC y el PC se sienten a la mesa para conversar similitudes. Esto, al decir de este lado de la política, es una herejía. Si estuviéramos aún en la Inquisición, la DC merecería ser quemada.

El permanente canto de sirena que la derecha hace a la DC, llamándola a reconocer cuartel con la UDI y RN, obedece al hecho que, la DC, desequilibra el naipe político hacia el lado que se incline. De manera tal que, mientras la DC esté donde está hoy, no entrega a los sectores conservadores, posibilidad real liderar a nuestro país.

Visto así, el gobierno de derecha que antecedió al actual, pareciera un mero accidente electoral, más que un planteamiento de largo plazo. La Concertación dirigió al país en 4 gobiernos consecutivos, completando 20 años de gobierno, elegidos democráticamente. La derecha, gobernó 17 años, en ininterrumpida dictadura.

La DC y el PC han elegido, cada uno en su propia decisión, aceptar el juego de la democracia representativa, con elecciones libre, secretas e informadas. Están mucho más cerca de sentarse a conversar entre ellas, que con partidos que nunca han condenado institucionalmente, los crímenes contra los derechos humanos.

Cabría preguntarse, ¿qué es lo normal?

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