domingo, 16 de julio de 2017

¿Creerles a las encuestas?

Estamos llenos de encuestas sobre los resultados de la elección presidencial, y deberemos soportarlas, in crescendo, hasta noviembre o diciembre, en nuestro país.

Las encuestas tratan de vaticinar resultados, en este caso, políticos. Muchos las usan, casi como dogma, cuando los favorecen, las blanden a su favor como la Espada Cantante o la Tizona, sacan conclusiones y toman decisiones con estas cifras en la mano.

Análogamente, quienes se ven perjudicados les restan valor. Dicen que es sólo una muestra de un momento determinado.

Ni tanto ni tan poco.

El Universo

Las encuestas son instrumentos de medición que tratan de acercarse a lo que sería el resultado final, en un universo dado, de una consulta. Para esto, deben seguir un protocolo que permita a la encuesta, tener cierta dosis de verosimilitud en su resultado.

Deben partir fijando su mercado-meta. A quienes van a consultar. En el caso de una encuesta para averiguar quién podría ser el próximo presidente, debe escogerse una muestra que sea equivalente a la composición social de Chile. En otras palabras, los ABC1, C2, C3, etc., deben ser una proporción equivalente a lo que existe en nuestro país hoy.

Esta estratificación debe darse porque, como es imposible preguntarle a todo el universo, se elige una determinada cantidad de encuestas que sea representativa de la sociedad chilena. Obviamente, mientras mayor sean las coincidencias entre el universo y la muestra, mayor debería ser la probabilidad de acierto. En este caso, deberían coincidir las variables sociales, económicas, profesionales, laborales, habitacionales y todas aquellas que intervengan en el universo. No es una tarea menor, ni mucho menos, sencilla.

En las encuestas que semana a semana, van entregando vaticinios, presentan distintas muestras. Una de ellas, llena el 75 u 80% de los cuestionarios, a la salida de distintas estaciones del metro. Sin duda que la estación Einstein presenta características distintas a la estación Alcántara o Lo Vial y claramente, no mantiene paralelismo alguno con el universo de votantes de nuestro país. ¿No es válida, entonces, esta encuesta? Es válida, pero en la medida que se considere sólo el universo correspondiente a la muestra. Esta encuesta sólo puede vaticinar el universo de personas que salen de las estaciones en que se realizaron las encuestas. En ningún caso vaticinan el comportamiento del electorado.

Otra empresa, realiza algo así como 1.800 encuestas telefónicas, a teléfonos fijos y celulares. ¿Podrá existir una correlación alta y significativa entre el universo de electores y las 1.800 llamadas telefónicas? La respuesta es evidentemente obvia. Sin embargo, los ejecutivos de esta empresa, llaman a conferencia de prensa para dar a conocer los resultados, que la prensa interesada los informa casi como algo irredargüible y que no tiene posibilidad alguna de no ser así.

Otra empresa, decide hacerlas en Santiago y en dos o tres capitales regionales, tratando de acercarse a las características del universo muestral. La respuesta también en obvia. No considera para nada lo que podrían votar los electores de Colchane, Buchupureo, Los Muermos o Caleta Tortel.

El Cuestionario

Luego, corresponde confeccionar el cuestionario. Aquí vendrán las preguntas que, quien confeccionó las preguntas, cree que son las más ajustadas para lograr tener las respuestas más cercanas a la realidad. Este cuestionario es revisado y analizado antes de lanzarlo.

Pero una vez lanzado, las encuestas se llevan a cabo, cara a cara, en la calle o se llama por teléfono y las contesta quien esté al otro lado de la línea.

En el caso del cuestionario, la forma en que está hecha la consulta, también puede determinar algunos resultados. Pueden ser preguntas cerradas o abiertas; donde las alternativas se le leen al encuestado o se confía en su memoria. Por ejemplo, ante la pregunta ¿Quién cree que será el próximo presidente de Chile?, la respuesta puede ser muy diferente si, a continuación de la pregunta, se lee una lista de candidatos o se confía, simplemente, en la memoria del encuestado.

¿Cómo se determina la lista? ¿Cuáles apellidos y en cuál orden se colocan, en el caso de la respuesta cerrada? El orden es una variable no menor.

Incluso, pensando en una respuesta abierta, el cuestionario puede estar hecho de tal manera, que el entrevistado deba mencionar o escuchar un determinado apellido, en preguntas anteriores, logrando así, qué al momento de responder una pregunta abierta, salte a su memoria para indicarlo como alternativa.

Los Dueños

Una de las encuestas pertenece a la CEP. Basta mirar los nombres involucrados entre la presidencia y el directorio del CEP, para que quede meridianamente claro, cual color político podría estar influyendo en esta encuesta.

Lo mismo pasa con ADIMARK. Su propietario fue asesor de Sebastián Piñera, mientras fue presidente de Chile.

Y GFK es dirigida por un ex integrante del “segundo piso” de la Moneda, durante el gobierno de Piñera.

Conclusión


A fin de cuentas, entonces, pura especulación estadística y aprovechamiento político, que puede servir para ocupar algunos minutos de los noticiarios, en hora prime, de la TV, o llenar un express al paso, cualquier mediodía o, por último, alargar unos minutos una buena sobremesa…  

¿Creerles? Ese es otro tema...

martes, 4 de julio de 2017

Después de las primarias

1.417.637 votos fue el total que obtuvo, en su Primaria, Chile Vamos, sumados los tres candidatos.

Se han alzado voces diciendo que la cantidad fue un inesperado triunfo, considerando el partido de fútbol que la selección chilena jugaba en Moscú. De hecho, la cifra alcanzada fue mucho más alta que la obtenida en la primaria Allamand-Longueira. Piñera por sí sólo, obtuvo la misma votación, que el total de votos de aquella jornada.

Chile Vamos tiene, al parecer, todas las condiciones para sacar cuentas alegres, al menos de cara a la prensa y a la opinión pública, respecto al resultado de la elección de noviembre próximo.

Sin embargo, es cosa de rasguñar un poco la pintura y las cosas cambian.

Las últimas tres elecciones que ha enfrentado la coalición de derecha son las siguientes:

Evelyn Matthei, primera vuelta 2013:      1,6 MM de votos.
Concejales octubre 2016:                        1,8 MM de votos.
Primarias 2017:                                       1,4 MM de votos.

Si en las tres elecciones, se han repetido los mismos votantes, sin duda que el millón cuatrocientos mil votos de esta primaria es una buena cantidad, pero el mayor mérito de la cantidad es un arma de doble filo respecto a lo que ha sido el techo electoral de la derecha. Deben crecer 200 mil votos para obtener lo mismo que Matthei en primera vuelta y 400 mil, para igualar la elección de concejales. No se ve muy difícil obtener esos votos, ¿pero, para qué les alcanzaría, en definitiva? ¿Sólo para alcanzar el techo electoral?

Lo realmente valioso para Chile Vamos, sería que quienes votaron en la primaria, no sean los mismos que votaron en las dos elecciones anteriores. De esta manera, existiría un contingente de votantes de derecha, que se reservó para votar sólo en noviembre.

Entonces, este contingente más el 1,4 MM que ya votó en la primaria, permitiría 
sobrepasar el 1,6 MM de Matthei, en primera vuelta y acercarse a los 2,11 MM que obtuvo en segunda. Recién sobrepasando este techo, Chile Vamos empieza a ser un peligro.

Todo esto, en el entendido que todos los votos obtenidos por Ossandón y Kast, se suman a Piñera.

Barajando estas cifras, algún partidario de la candidatura de Guillier, diría que el camino no es tan escabroso. A la coalición de gobierno, le bastaría alcanzar cifras que ya, alguna vez, ha alcanzado: mantener la ventaja que obtuvo en la elección de concejales de octubre pasado o en la segunda vuelta de Bachelet.

El riesgo, es que no hay como medir, hasta ahora, el daño que el Frente Amplio le puede ocasionar a la Nueva Mayoría. Si fuera equivalente al 20,14% que MEO obtuvo en la elección de diciembre de 2009, sin duda que todos los pronósticos fallarían y las cuentas alegres de la Derecha, se justificarían. Pero, concluyendo, el Frente Amplio, debería aumentar el monto de las primarias en 4,3 veces, para alcanzar la misma cifra que obtuvo MEO. ¿Alcanzarán a lograrlo en 5 meses de campaña?

¿Y por dónde podría crecer la Derecha? Después del llamado que Carolina Goic hizo a los votantes de Ossandón y Kast a apoyarla, podrá existir alguna cantidad de esos votos que, despechados, renieguen de la coalición opositora y se vayan a la DC, partido tradicionalmente, de centro-izquierda.

Con este llamado, la senadora deja claro que, por primera vez, desde la vuelta de la democracia, el centro político está realmente ocupado por un partido que no tiene que dar exámenes de conducta para permanecer en esa posición y, de paso, le cierra el camino a Piñera para buscar votos en ese sector. Todo un desafío para Carolina Goic, que pueda mantener este lugar durante los meses de campaña presidencial.

En definitiva, el único camino para crecer, que tiene la derecha, y que depende sólo de su propio esfuerzo, es combatir la abstención de su sector. Crecer en votación, en términos absolutos y no porcentuales.

Curioso, entre Piñera, Guillier y Goic, se repite el esquema del 70…

sábado, 17 de junio de 2017

Ossandón y las boletas falsas

Habrá que esperar para ver como decanta todo el escándalo sobre boletas falsas, que la periodista Pilar Molina, le enrostró a Manuel José Ossandón en el foro sostenido hace un par de días.

Los dardos, ahora, del senador apuntan hacia el comando de Sebastián Piñera, como el cerebro de todo este intríngulis. Sobretodo que Piñera ya se vio envuelto en un hecho similar, hace un par de décadas, cuando Ricardo Claro mostró una grabación donde el ex presidente, montaba una situación que perjudicara abiertamente a Evelyn Matthei.

Si lo hizo una vez, no le cuesta nada hacer otra, debe pensar Ossandón. Incluso su hermana, también mencionada en este cuento, indicó qué, si el empresario involucrado no muestra la boleta que, supuestamente, ella entregó, se presentarán querellas.

El trasfondo de esto, es ver cómo se verá afectada, si es que ocurre, la candidatura del ex presidente, con todo el escándalo.

Los electores que potencialmente votarán por Piñera en las primarias y, posteriormente, en la presidencial de noviembre, le aceptan actitudes como asociadas a su personalidad. Que busque paraísos fiscales, que pague multas a la SVS, que aproveche información privilegiada, que haya huido alguna vez de la justicia o que, en plena campaña, haya tenido que declarar en la Fiscalía, como imputado. No importa, lo encuentran un buen candidato y miran para otro lado. 

Sin embargo, ahora el tema es distinto. Es un ataque directo hacia otro candidato de su propio sector, utilizando armas de baja ralea. Y, lo básico para Ossandón, es que este fuego amigo se revierta contra su contendor y que los electores, ahora sí, no lo perdonen.

Existe una derecha dura que añora a Pinochet. Que justificó la existencia de detenidos desaparecidos como daño colateral, en su gobierno. Pero no le aceptó todo el bullado asunto del Banco RIGG, porque aquí se trataba de meter las manos.

Entonces, la opción del Senador Ossandón, se vería favorecida, si con esto ocurre algo parecido: la derecha dura, que acepta todos los pecados de Piñera en el campo financiero, no le acepte este “fiendly fire” sobre otro candidato de su mismo sector, uno de ellos mismos.

Más aún, considerando que Piñera ha tenido un derrotero político que lo hizo, según él, votar por el No y, posteriormente, deambular hacia los partidos de derecha. Ossandón y su familia no han tenido esos vaivenes: siempre han estado en la derecha.

Todo lo anterior es un extremo de las consecuencias del foro de los candidatos de derecha. Sería la opción, sin duda, que más favorecería al Senador.


El otro extremo, representa que toda esta situación no pase más allá de los exabruptos del momento. Y es lo que debería prevalecer, dado que Chile Vamos y la UDI, respecto a la candidatura de Piñera, no tienen plan B…

domingo, 28 de mayo de 2017

Todo por ser presidente



La propaganda.

Las intervenciones públicas que Sebastián Piñera realiza, repiten el mismo esquema: el gobierno actual es malo, está equivocado, ha destrozado al país, ha disminuido las fuentes de trabajo, las reformas llevadas a cabo son desastrosas, se estancó el crecimiento. Por el contrario, él tiene las recetas exactas y precisas, así que su gobierno llevará a cabo las acciones y tomará las medidas necesarias, con total éxito, para solucionar todos los males que hoy aquejan a Chile, producto del gobierno de la Nueva Mayoría.

A fuerza de repetir siempre el mismo esquema, más de alguien adquiere el convencimiento que el Gobierno, efectivamente, es todo lo malo que el candidato de la derecha indica. Así también, más de alguien asume que Sebastián Piñera tiene todas las recetas para que Chile crezca, bajo su presidencia. Las frases son muy fáciles de recordar y repetir, pero de dudoso contenido, profundidad o certeza.

Claramente, el diagnóstico que realiza y las soluciones que ofrece, tienen mucho de slogan y no son verdades absolutas. Es más, las frases están cargadas de juicios de valor, de adjetivos calificativos que, al calor de la intervención y escuchadas solo por partidarios, se dejan pasar, nadie las contradice y casi terminan aceptándose como verdades.

En más de algún caso, las causas y efectos, no guardan relación o se trata de soluciones cuyas variables, no dependen de la voluntad del gobierno de turno. Pero no importa, ahí se están repitiendo y con un tono y carácter tal que habla a sus eventuales electores, como si ya hubiera ganado la elección.

Más claramente se ve cuando, sus adláteres, se refieren a él, como “Presidente”. Y cuando dice “vamos a hacer esto o lo otro…”. No se plantea una situación en que elección sea eventual. Yo ya gané, es lo que pretende transmitir.

Nada es casual. Obedece a una estrategia de propaganda pre-establecida. Así debe hablar, esto debe decir y repítalo siempre. Actitud que, en una conferencia de prensa frente a periodistas incisivos o en un debate con contendores rápidos de diálogo, no es sostenible porque se vería obligado a profundizar sus críticas y a precisar sus soluciones. Y el plan propagandístico, no contempla estas situaciones.

Tampoco planea hablar sobre su gobierno anterior. Escuchándolo, nadie puede suponer que se trataría de su segundo período. El primero no existió, no existe la posibilidad de autocrítica sobre lo que podría haber hecho erróneamente, por el contrario, que se lo planteen, es un despropósito en su discurso.

Por eso Piñera sólo habla frente a un auditorio cautivo y da entrevistas a periodistas de su sector o fuertemente pauteados. Así, su comando ha tratado de evitar un debate televisivo con Ossandón, producto de las primarias. De otra manera el esquema “ustedes malos, yo bueno” no se sostiene.

Divide al país en buenos, él y sus seguidores, y malos, los que apoyan al gobierno y los que no lo apoyan a él. Y esto lo hace hablando alto, golpeado, seguro de lo que dice, mostrando confianza y seguro de ganar. Por sobretodo, siempre, la imagen de triunfador…

Bien por sus propagandistas.


Los conflictos de intereses.

La cantidad de artículos que han aparecido en la prensa, informando sobre conflicto de intereses que involucren al candidato de la derecha, son innumerables. Considerando, además, que fue citado como imputado a prestar declaraciones ante la Fiscalía. Se descubrió que tiene empresas  en paraísos fiscales, cuyo único objeto es no pagar impuestos en Chile.

Sin embargo, el inversionista mantiene, impertérrito, los primeros lugares en las encuestas. Pareciera que los electores decididos a votar por él o los que creen que será el próximo presidente de nuestro país, conocen esta arista de su personalidad y, aun así, mantienen su disposición para marcarlo en el voto.

Algunos con buena memoria, han recordado que, en la elección pasada, la UDI bajó a Golborne como candidato, porque se descubrió que tenía una cuenta en cierto paraíso fiscal. El partido de extrema derecha no le aceptó sus explicaciones y el ex ministro de minería debió declinar su candidatura.

Sebastián Piñera, al igual que Golborne, también, como ya dijimos, tiene una empresa en un paraíso fiscal. A mayor abundamiento, incluso formada por hijos y nietos.  Pero ahora la UDI mira para otro lado y no le da importancia a un conflicto de interés que, hace 4 años, no dejó pasar.

Hay dos razones para esto. La primera, Piñera encabeza todas las encuestas y la derecha cree que está jugando una carta segura a ganador. Segunda, no tienen candidato alternativo. Piñera es todo o nada. Por eso, un partido como la UDI, con un gran súper ego, debe aceptarle las particularidades de su personalidad.

Cuesta, entonces, encontrar alguna causa, por la cual los partidos de derecha pudieran echar a un lado la candidatura del ex senador. Debería descubrirse un escándalo de proporciones mayores ilegal o ilegítimo. Y pareciera que, a esta altura de la carrera, ya nada más puede aparecer, en esos términos.

Variable que quienes gastan gran parte de su energía en criticar, por su conducta e intereses, deberían analizar, porque pareciera que, por este camino, no le hacen mella al candidato inversionista.


La cercanía a la gente.

Para las primarias de la derecha, Sebastián Piñera deberá realizar una campaña que abarque todo Chile. No puede correr riesgos. Ossandón no le va a regalar nada. Será un apronte de lo que venga con la presidencial, si gana la primaria.

Y ahí veremos a un candidato que no puede arriesgarse a estar en actos espontáneos, con la gente en la calle o en cualquier otro lugar abierto. No lo veremos, sábados o domingos, recorriendo ferias libres o visitando un evento deportivo o artístico.

Lo veremos en actos públicos, pero donde pueda controlar la asistencia y nada más.  Y al aire libre, sólo rodeado de periodistas y cámaras de televisión, como cuando visitó Chañaral, después del último temporal.

O sea, en la carrera presidencial, está corriendo un candidato que, si ganara, debería pasarse encerrado 4 años en La Moneda, porque no podría caminar en ninguna vereda, ni cruzar una calle o atravesar una plaza o visitar un mall. Menos aún, asistir a un partido de fútbol de la Selección Chilena, en el Nacional…

Todo sea por ganar una elección presidencial…

viernes, 12 de mayo de 2017

¿Ético?

En el Partido Socialista, quienes recomendaron realizar las inversiones que hemos conocido por la prensa, consideraron solamente el punto de vista financiero. Probablemente, incluso, más de alguno de los integrantes del comité de inversiones hizo gala de su conocimiento bursátil, para apoyar esta recomendación.

El tema llegó a tal punto, que las inversiones se hicieron en una ancha muestra de papeles, cumpliendo así, con una de las principales medidas que debe tomarse para disminuir el riesgo: no poner nunca todos los huevos en la misma canasta.

Claramente, no hicieron nada ilegal, pero sin duda, que el tema escapa de los límites de lo meramente legal. Aquí faltó, por descuido, desidia, comodidad o quien sabe qué, un llamado de atención para conciliar lo legal con la doctrina, de compatibilizar los principios con la rentabilidad.

Entonces, siendo un partido de izquierda, el tema, éticamente, es del todo reprochable.

Más aún, cuando el partido ha formado parte de campañas en que enrrostran esto mismo a políticos y organizaciones de derecha, independiente que puedan o no tener razón.

Una vez más, no se ha revelado como buena mezcla el dinero y la política. Y, una vez más, sale perjudicada la política. Como también sale perjudicada cuando se habla de paraísos fiscales.

Si un chileno se lleva una empresa chilena a un paraíso fiscal, esa empresa no deberá tributar. En modo directo; no pagará un solo peso de impuestos, a nadie. De ahí el nombre de paraíso fiscal.

Quien posee una empresa en nuestro país, debe pagar, al fisco chileno, un impuesto sobre las utilidades. En el paraíso fiscal, las utilidades no pagan, son gratis.

Si en Chile una empresa crece, este crecimiento contribuye, en proporción adecuada, a aumentar el PIB chileno. En un paraíso fiscal, cuando una empresa crece, el único que crece, es su dueño.

Imaginemos, por un momento, que en nuestro país sale elegido Presidente de la República, un ciudadano que tiene empresas en un paraíso fiscal. Como Presidente de la República, este ciudadano tendrá como principal objetivo que Chile crezca, vaya dejando atrás el subdesarrollo y alcance los estándares de una sociedad desarrollada.

Claramente, para esta tarea todos los chilenos debemos cooperar, remar coordinadamente en la misma dirección, atornillar para el mismo lado y aportar uno más otro y otro granito de arena. Debemos poner todos nuestros esfuerzos en la consecución del crecimiento.

Pero ocurriría que el Presidente de la República no cumpliría con esto. Porque cuando su empresa en el paraíso fiscal crece, a Chile no le reporta el menor tributo, no llega ni siquiera una chaucha, como dirían nuestros abuelos, al fisco chileno.


O sea, el Presidente de la República rema para otra dirección y atornilla para otro lado. ¿Ilegal? En absoluto, todo se ajusta a la legalidad vigente. ¿Ético?...

viernes, 28 de abril de 2017

Punto de inflexión

Una vez más, en su historia, la Democracia Cristiana se encuentra frente a una decisión que afectará la vida política de este país. Y para el lado que se incline, el apoyo de su fuerza electoral, puede significar el triunfo, en las elecciones que vengan a continuación.

Los analistas políticos, entonces, insisten en decirle a la DC, cual es el camino que debería tomar, cuáles son sus ventajas y como, sin duda, que triunfará, siguiendo la huella.

Ambos extremos coinciden en esa actitud, pero discrepan en el contenido. La izquierda, el resto de la Nueva Mayoría, insiste en que ir a primera vuelta, implica el quiebre y el fin de la coalición de gobierno, que no habrá lista parlamentaria única y que eso conlleva una debacle en las elecciones de diputados y senadores, que estrenan la cifra repartidora, para quien vaya solo. Son avisos, amenazas, deseos frustrados del mundo de la izquierda de la NM que ve, con cierto temor, el alejamiento DC.

Desde el otro extremo, los analistas pontifican indicando que ir sola a la primera vuelta, permite a la Falange, fortalecer su identidad, buscar un camino propio, mantener su actual votación e, incluso, recuperar a muchos de los que se han ido. Claramente, en estos intentos, los analistas de derecha tienen claro que, la DC en primera vuelta, significa el quiebre de la Nueva Mayoría, con lo que aumentan las posibilidades de quien sea su candidato. Por ende, no se callarán en sus intentos.

A tal punto, que se indicaba por la prensa, que Piñera empezaría durante la campaña presidencial, un discurso de acercamiento hacia el centro político, cosa que se guardaba para después de la primera vuelta, como una manera de atraer a este voto falangista. La derecha tiene claro que la única fuerza organizada a la cual podrían recurrir, para mejorar su votación en el balotage, es la DC.  


Por eso, entonces, es claro que los comentarios de terceros ajenos a la militancia democratacristiana, no persigue facilitar las cosas para el momento de la Junta Nacional, ni persiguen, incondicionalmente, el camino más adecuado para la Falange. Eso no les interesa. Su interés primordial es influir en la decisión que deben tomar los 400 y fracción delegados a la Junta. 

En definitiva, este sábado se reúne la Junta DC y de ahí saldrá la decisión final. En este punto, los convocados deberán decidir, por si y ante si, cual camino tomar. Y la decisión que tomen, será un punto de inflexión, en la vida política nacional.

Quedarán atrás las amenazas de la izquierda, y los cantos de sirena de la derecha, que los llaman a defender la civilización cristiano occidental. El objetivo de quienes respaldan la flecha roja, es seguir su camino, impertérritos, al igual que Ulises en dirección a Itaca.

Porque, antes de llegar a los resultados, nadie puede predecir el futuro, ni tiene la varita mágica para hacer realidad todos sus sueños. Y la política no puede verse en blanco y negro, como se insiste en los extremos.

sábado, 22 de abril de 2017

Disyuntiva DC

Complicado momento está viviendo la Democracia Cristiana. Por un lado, tiene pendiente la definición interna, de ir a primarias o llegar a la primera vuelta. Y mientras, esta decisión continúa pendiente, por otro lado, el resto de los partidos que conforman la NM, le señalan que, ir a primera vuelta, implica no formar lista parlamentaria conjunta.

La decisión sobre la primaria o la primera vuelta, la DC la tomará el próximo sábado, en una Junta Nacional, citada para el efecto. Esta Junta se citó, dado que, en la anterior que proclamó a Carolina Goic candidata a Presidente, se estimó necesario, esperar que se desencadenaran algunos hechos políticos que, en ese momento, estaban aún en el aire
.
Uno de ellos, sin duda el más importante, era la decisión del PS sobre la disyuntiva entre Guillier y Lagos. Haber bajado al ex presidente como candidato socialista, cambió la perspectiva de la primaria de los partidos de gobierno. Dado que, ahora, el quedar sólo Guillier y Goic como candidatos, 4 delos 5 partidos apoyan al primero. Luego, cobra fuerza en la DC que, en esos términos, no aceptan una primaria, porque se transformaría en una “todos contra la DC” y prefieren ir a primera vuelta.

Aquí es donde aparece la solitaria lista parlamentaria de la Falange y el fantasma de la cifra repartidora. Cifra repartidora que se estrena en estas parlamentarias, pero que no tiene a nadie tranquilo, porque no hay historia al respecto. Pueden tejerse especulaciones, pero nadie tiene seguro nada. Sin embargo, el sentido común pareciera indicar que un partido sólo y con baja votación, no podría tener una fuerte representación parlamentaria.

Por eso, aumentan las amenazas de los dirigentes de los partidos de la NM, cuando abogan a voz en cuello, que llegar a la primera vuelta, no permite conversar sobre listas parlamentarias conjuntas. Tras estos avisos, estos dirigentes tienen claro lo que implica perder a la DC como aliada y, de una manera u otra, tratan que esta recapacite y vuelve mansa y con la cola entre las piernas, a la coalición de gobierno, apoyando al candidato que los otros partidos ya han proclamado.

Pero, también, desde otros lados, han surgido voces que aclaran que la DC debe llegar a primera vuelta y, anuncian con voz tan entera, que parecieran tener absoluta certeza, cuando indican que los simpatizantes y militantes democristianos, no votarán por Guilliier, sino por Piñera.

Claro que evitan decir sobre cuales supuestos o datos que sólo ellos conocen, se basan como para afirmar, tan gratuitamente, cuál será la intención de votos de todos los democratacristianos. Salvo conocer uno o dos casos que alguna vez apoyaron al partido y hoy se fueron.

O sea, este aviso sobre a quien se terminará apoyando, es solo una inducción basada en conversaciones u opiniones dichas al pasar. Pero la política no puede basarse en inducciones, aún cuando se desee que el partido en que se milita, llegue a primera vuelta.


Como muchas veces en su historia la Democracia Cristiana, se ve enfrentada a decisiones internas que una vez tomadas, removerán toda la estantería falangista, tendrán una fuerte repercusión nacional y no quedarán todos contentos.

Bienvenidos

Todas las ideas, opiniones, comentarios sobre los temas aquí tratados son bienvenidos...